La actividad económica habría crecido 1.7 por ciento anual durante junio. De confirmarse las estimaciones del Inegi, el periodo de abril a junio registraría su mejor desempeño desde principios de 2024.
La economía mexicana habría cerrado la primera mitad de 2026 con señales de recuperación, después del débil desempeño observado durante los primeros meses del año.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) anticipa que la actividad productiva creció 1.7 por ciento durante junio respecto del mismo mes de 2025, ligeramente por encima del avance estimado de 1.6 por ciento para mayo.
Aunque el ritmo continúa siendo moderado, los resultados apuntan a que la economía ganó fuerza durante el segundo trimestre, impulsada principalmente por los servicios y el comercio.
Servicios sostienen el crecimiento
Las actividades terciarias, que incluyen comercio, transporte, turismo, servicios financieros y otras actividades, habrían aumentado 2.2 por ciento anual durante junio.
En contraste, las actividades secundarias, relacionadas con la industria, la construcción, la minería y la generación de energía, registrarían un avance de apenas 0.5 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.
La diferencia muestra que el crecimiento continúa dependiendo principalmente del sector servicios, mientras la producción industrial enfrenta un desempeño más limitado.
En su comparación mensual, la actividad económica habría aumentado 0.2 por ciento en junio, luego del retroceso estimado de 0.3 por ciento durante mayo. Tanto la industria como los servicios habrían crecido 0.2 por ciento frente al mes anterior.
Segundo trimestre apunta a su mejor resultado en dos años
Al considerar el crecimiento anual de 2.2 por ciento registrado en abril y las estimaciones de 1.6 por ciento para mayo y 1.7 por ciento para junio, la actividad económica habría avanzado alrededor de 1.8 por ciento durante el segundo trimestre.
De confirmarse esta estimación, sería el mejor resultado trimestral desde principios de 2024 y mostraría una aceleración considerable frente al crecimiento de aproximadamente 0.3 por ciento observado durante el primer trimestre de 2026.
El resultado también permitiría que la economía mexicana acumulara un crecimiento cercano a 1.1 por ciento durante la primera mitad del año, superior al 0.4 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.
Recuperación todavía enfrenta riesgos
Aunque las cifras muestran una mejoría, el crecimiento económico permanece expuesto a distintos factores internos y externos.
La incertidumbre comercial con Estados Unidos, la debilidad de la inversión privada y el menor dinamismo de algunas industrias podrían limitar la recuperación durante la segunda mitad del año.
Una encuesta realizada por Reuters entre especialistas redujo a 1.1 por ciento la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto de México para todo 2026, principalmente por las dudas relacionadas con el comercio exterior y la revisión del T-MEC.
Las exportaciones, el consumo de los hogares, los servicios y una eventual recuperación de la inversión serán determinantes para que la economía mantenga el impulso observado entre abril y junio.
Las cifras todavía son preliminares
El IOAE es una herramienta de estimación anticipada que permite conocer el comportamiento probable de la economía antes de que se publiquen los resultados definitivos del Indicador Global de la Actividad Económica.
Por esta razón, los crecimientos previstos para mayo y junio todavía podrían ser revisados cuando el Inegi presente las cifras observadas.
La estimación oportuna del Producto Interno Bruto correspondiente al segundo trimestre permitirá confirmar si la economía mexicana logró dejar atrás la debilidad registrada al inicio de 2026.
Con información de El Financiero e Inegi.






